
Toda relación con personas vivas o muertas que figuren en esta página, no tienen relación con la realidad.Que nadie se sienta aludido, en absoluto. Por favor, que nadie se sienta inspiración.
-Lo que pasó, es que te metí en mi enrredo-
Me tomó la mano un rato, pero ya no era de carne, sino de éter. Nisiquiera estaba entre susu manos. Estaba lejos, muy lejos, más que yo.
Así que al percatarse de la mano fantasma la soltó.
-Tu estás enrredada con él, no conmigo. Y ya me dijiste la otra vez, que tu lo quieres a él-
-Bien, entonces ya está todo dicho - Y se paró de la cama, lo cual imité al instante y tomé mi bolso. Me di media vuelta y lo miré un segundo, pero su cara de querer sacarme a patadas hizo que me volviera y abriera la puerta. Luego segí con la del patio. Volví a darme vuelta, beso congeladísimo en la mejilla. Creo que el hielo que había entre nosotros nisiquera dejó que la piel se rozara.
Lo miré y dije el final de la obra.-De mi no vas a saber nada- Nuevamente me volví y la puerta como nunca se cerró a mi espalda.