
(Que nadie se sienta inspiración. Cada uno sabrá dónde le aprieta el zapato.)
Hoy desperté y parí al correo (o a tratar de encontrarlo en realidad, ya que no tenía idea de dónde se encontraba)
Hice un par de preguntas en la calle y llegué. Pero estaba cerrado. Pregunté la hora y eran la 1:20, y abrían a las 2:30.
Así que me puse a caminar por el centro de Villarica. Compré unas lentejuelas y pasé a una librería a comprar cartulina roja.
También compré un papel metálico rojo y pegamento.
Seguí caminando con la idea muy clara de lo que ahora haría.
Me senté en el pasto de una iglesia para recortar corazones de la cartulina, pero el cielo me anduvo boicoteando y cayeron algunas gotas.
Me tuve que ir al correo a refugiarme, por el contrario se me habría mojado todo el papel.
Así que ahí me senté a recortar corazones rojos.
Una señora se bajó de la micro en la esquina y se sentó cerca mío.
Me miraba todo el tiempo mientras yo recortaba más y más corazones.
Le pedí la hora y no tenía, pero al rato ella le preguntó la hora a otra señora que iba pasando.
Le pregunté si venía al correo y dijo que si.
De ahí me dijo:
"Qué parejito corta los corazones, no se sale de la línea y los saca de un sólo corte. Uno tras otro"
Me reí y seguí cortando corazones.



