
Hoy desperté cansada de soñar con el. Llevo más de una semana abriendo los ojos por las mañanas tratando de traspasar los sueños a la realidad.
Ah, banas ilusiones de comienzo de día, tan distintas a las reflexiones nocturnas.Invocaciones tal vez.
Bah,brumosos días somnolientos con gusto amargo en la punta de la garganta.
(Ella es una de esas, que tiene doble filo.¡Cuidado transeúnte! Te puede cortar en cualquier momento la cabeza)
¿Ahora comprenderán por qué en días donde se pasea damangustia se ven tantos cabizbajos por las calles?
No es que anden tristes, no, no. Al contrario, van felices cuidando su cabeza, por eso la agachan.
En cambio esos que miran el horizonte, son valientes, pero arriesgan el pescuezo a su suerte.
Allá ellos.
La cabeza está en manos de cualquiera, el punto es no perderla y menos por el filo de la garganta.
Amarga en la punta...de la cabeza, ahí donde se cocinan las ideas y se sazonan los pensamientos.
Pensamientos amargos en días nublados, donde damangustia se pasea con su arma de doble filo dispuesta a cortar a la primera cabeza que se empine más allá de la amargura.
(Si damangustia lo hace de puro buena gente que es no más.)
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