venasdemas.blogspot.com
Tu sentada ahí a la sombra, sorda me engañas que no estas ahí.
Te escondes tras los huesos y no dejas salir ni un hilo de voz.
Me mientes.
Y lo se porque te veo cuando me acerco y te huelo.
Estas ahí, soñolienta y apestas.
Olor a encierro sale de tu boca.
Muévete para saber si acaso sigues viva.
Deja mirarte, deja gritarte y golpearte, por si aun sigues respirando.
Deja mirarte, deja abrazarte y cantarte, por si tus ojos se han cerrado.
A mi espalda diste vuelta la mirada cansada. No me explicaste nunca tus porqués.
No se quién eres, no se qué quieres.
Apareces de lo hondo aferrándote al degollar de un instante y vives un segundo en cada uno.
Ahora que te encuentro parásito incesante, te asustas y me haces creer cualquier cosa. Pero ya te estoy encontrando, cada vez te tengo mas apretada la garganta entre mis manos.
Así te tendré hasta que me digas todos tus porqués de tu venida hasta mí.
06 octubre, 2005
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario